jueves, 28 de abril de 2011

La Vida

Ay, que decir de esa gran desconocida, La Vida. Misterio de la humanidad desde los principios de los tiempos. Pues yo os contaré algo de la vida, como decía una canción de aquel grupo que me encantaba en mi adolescencia (091, para curiosos) "la vida, la vida, la vida es; que mala, que mala, que mala es...."

Cuando uno nace, y es pequeño, y luego adolescente, y luego jovencito...que poco sabe de la vida, pero cuanto especula e imagina sobre ella. Yo ya de pequeñita tenía 2 ideas muy claras al respecto: no quería hacerme adulta; no me quería morir. Debía ser ya una niña sabia o vidente sabiendo lo que se avecinaba.

Pues así es, cuando eres joven te imaginas como será tu vida o como te gustaría que fuera; esas cosas con las experiencias y la inteligencia adquirida pues lógicamente van cambiando, pero creo que lo que siempre permanece y todos tenemos claro es lo que no queremos en nuestra vida.

Yo, quizá por mi inocencia, por mi educación o como muchos piensan, por mi baja autoestima parece que no le pedía mucho a la vida. Pero claro, esos muchos no sabían que mis deseos eran ganar un Nobel, una Medalla Olimpica y salvar el mundo de todo su mal (por eso quería hacer la carrera diplómatica). Así que si dejé de querer eso, o dejé de tener autoestima fue por culpa del mismo mundo que quería salvar. O dicho de otro modo de la misma vida.

Así pues, aunque hay cosas de las que aún dudo y que no tengo claras hay una que es evidente. Quiero ser feliz. Para ello pense algunos ingredientes básicos que quizás a muchos os parezcan pobres, pero el alma también se cansa. Estos eran, dedicarme a algo que me gustara de verdad; rodearme de gente que me quisiera de verdad; encontrar un compañero con el que compartir todo, lo bueno, lo malo, los hobbies, las discusiones, una casa para vivir y el sexo; hacer las cosas que me gustan; y si acaso tener algún bebe por aquello del instinto maternal (aunque me doblego a los deseos del citado compañero, que a ese lo elijo yo y el bebe puede llegar a ser un maligno de la humanidad, nunca se sabe).

En fin, se puede pensar que es bastante simple. Pues no, no lo debe ser tanto cuando a mi edad (y si la digo, 36) he conseguido poco de lo que pido. Tengo la profesión que me gusta, pero no puedo decir lo mismo del trabajo que tengo, que me hace no querer levantarme por las mañanas, y con el que gano lo justo para sobrevivir; la gente que me rodea está ahí pero no siempre y tienen sus propios problemas y vida, y ni siquiera se si me quieren; el compañero ideal, lo encontré, increible pero cierto, pero.....parece que yo no era tan ideal para él, así que no tengo nadie con quien compartir; la casa, bueno tengo una pequeña y mona pero no es mía y por pagarla tampoco puedo hacer muchas cosas que me gustan, porque hoy todo vale dinero y tiempo (el que gasto para ganar ese poco dinero). Y de bebes, mejor ni hablamos.

Ante este panorama ¿quién no estaría deprimida, asustada y harta de todo? ¿cuánto más tengo que rebajar el listón para ser feliz? Lo siento pero lo quiero todo, soy así de egoista. Y ahora que venga alguién y me diga que no tengo autoestima. A lo mejor es el resto del mundo el que no tiene corazón o las cosas claras, porque el mundo no va nada bien.

No hay comentarios:

Publicar un comentario