lunes, 2 de mayo de 2011

Donde está Bin Laden..... en el fondo del mar......

El tema de actualidad, el asesinato de Bin Laden a manos de de los soldados americanos en una operación al más estilo hollywoodiense. Bin Laden, ese hombre de familia rica que negociaba con los Bush, que recibió formación de calidad y aliado de USA durante años; que de repente se convierte en un iluminado del Islam que lucha contra occidente y arrastra a otros en su lucha, usando la muerte y el terror en el mundo. La personificación del mal.

Pero seguramente eso mismo pensarán otros en el mundo sobre el presidente de USA (sea éste quien sea)¿Y quién lleva razón? Ambos, aunque de distinta manera, han provocado muertes de seres humanos inocentes en este planeta.

Mi reflexión es que desde que tengo uso de razón tengo un pavor indescriptible a la muerte, y por eso ni siquiera en las situaciones más horribles de mi vida he pensado en quitarmela. Como valoro tantísimo mi vida he aprendido a valorar la de los demás (aunque todos a veces pensamos que hay gente que no se merece vivir, que no es lo mismo que pensar que alguien merezca morir). Y no sólo la vida humana, cualquier forma de vida. Por eso estoy en contra de la gente que mata, ya sea un asesino, un torero, un soldado, un terrorista o un líder mundial. Pero es peor aún si la gente se mata por pensar diferente (el mundo sería horrible si todos pensáramos igual, leeros "Un mundo feliz")aunque parece que eso es lo que muchos y muy diferentes quieren.

A lo que iba, precisamente, por esa valoración de la vida no estoy a favor de que esa gente que mata sea a su vez asesinada. En este caso particular los americanos piensan que los terroristas deben ser asesinados por nuestro bien (igual que algunos dictadores, curioso que otros no). Si se dice eso en nuestro país, donde vivimos el terrorismo muy de cerca, se nos cataloga de antidemocráticos y anti derechos humanos (y según mis razonamientos anteriores no sin razón). En definitiva, no creo que matar a Bin Laden haya sido una buena idea, debería haber sido detenido, interrogado, juzgado y seguramente ejecutado (según las leyes de USA). Pero quizá hubiera confesado demasiado, tenía mucha información. El mundo es un hipócrita juego de estrategia donde las vidas no importan, en especial las de la gente común.

Mi miedo a la muerte viene de que no creo ni en el cielo ni en el infierno, por eso quizá todas esas malas personas merezcan más el castigo que la ejecución. Mi madre dice que el cielo y el infierno si existen y están aquí y todos pasaremos por ello, tampoco lo creo, la mayoria de la gente que vive en el infierno por culpa de estos malos no son malas.

En definitiva, este asesinato es pura venganza y no castigo. Bin Laden ya no vivirá, ni para bien ni para mal. A mí eso no me consuela, y más pensando que esto no acabará con el terrorismo, tal vez traiga más. Que inocentes parecen los americanos celebrando en las calles, yo tendría un poco de miedo. Espero que en nuestro país lo hagamos mejor.

El mundo no valora la vida en ninguna de sus formas y así nos va. Y esto es sólo lo que piensa una persona que vive tiempos dificiles a nivel exterior e interior.

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