viernes, 27 de enero de 2012

Elegancia y sofisticación

Yo nunca he sido una chica muy dedicada a la moda ni a mi misma. Desde pequeña siempre me dedicaba más a prácticar deportes que a disfrazarme de princesa. Pero el caso es que desde hace unos años esto a cambiado un poco, seguramente por el paso del tiempo, las circunstancias de la vida, etc.

Tampoco era muy aficionada a las revistas femeninas, preferia las de historia o viajes. Pero eso también ha cambiado, bueno con un matiz. Solo hay una revista femenina, Harper's Baazar. La conocí hace casi 2 años ya, fue culpa de mi ex que es lector de Esquire, y desde entonces se ha convertido en imprescindible todos los meses.



¿Qué la hace diferente a otras? Todo. Su estilo, su maquetación, sus artículos llenos de buen gusto. En definitiva su elegancia y sofisticación.

Por ejemplo, el último número está lleno de colorido y contrastes anunciando ya la llegada de la próxima primareva. En su interior he encontrado, como todos los meses bastantes piezas únicas de las que enamorarme, como el conjunto de cartera y bailarinas en rosa de Tods



O los increibles zapatos de inspiración mexicana de Louboutin



O también las coloridas sandalias de Tabitha Simmons



Me he enamorado de las zapatillas de entrenamiento de Adidas, tengo que conseguirlas para mis entrenamientos



Me ha parecido precioso el B-Tropic de Martin Satí de este mes



Y también me ha parecido muy interesante el artículo sobre mujeres coleccionistas de Arte.

En definitiva, esta revista me encanta y os la quiero recomendar a todas. Yo seguiré comprándola fielmente todos los meses mientras pueda.

martes, 17 de enero de 2012

Amar demasiado

"Las mujeres que aman demasiado provienen de familias en las cuales estuvieron muy solas y aisladas, o bien fueron rechazadas o sobrecargadas con responsabilidades inapropiadas, y por esa razón se volvieron excesivamente maternales y altruistas; si no, se vieron sujetas a un caos peligroso, de modo que desarrollaron una abrumadora necesidad de controlar a quines las rodeaban y a las situaciones en que se encontraban. La consecuencia natural de esto es que una mujer que necesita atender, controlar, o ambas cosas, sólo podrá hacerlo con un hombre que al menos le permita -o, más aún, invite- ese tipo de conducta. Es inevitable que ellas se involucre con un hombre que es irresponsable en por lo menos algunas áreas importantes de su vida, porque está claro que él necesita su ayuda, su atención y su control. Allí comienza la lucha de esa mujer por tratar de cambiarlo mediante el poder y la persuasión de su amor. Es en este punto inicial donde se presagia la posterior insania de la relacion...."

Robin Norwood

miércoles, 11 de enero de 2012

Un paso...

Sí, es todo lo que hay del amor al odio...un paso; y cualquiera puede darlo, y da lo mismo que sientas el amor más grande del mundo, puede pasar. En una ocasión le dije a mi ex novio que algo muy gordo y muy grave me tenía que hacer para que le odiara y no quisiera saber nada de él. Pues sólo diré eso, que ahora es mi ex, por segunda vez; y que he dado ese paso.

No voy a contar aquí detalles demasiado personales y dolorosos. Solo decir que no creo haber perdido el tiempo ni haber hecho el tonto, porque he estado muy enamorada. Puede que el amor sea ciego, pero es que si no creo que no sobreviviría.

El caso es que este paso espero que me lleve a otros mejores, tengo que empezar desde 0, y como me han dicho todos eso no significa que deba cambiar mi manera de ser, solo aprender la lección y quererme un poco más lo cual será fácil porque a cada golpe que te dan te cuesta más confiar en la gente y te centras más en ti.

El libro de Robin Norwood no es que se aproxime a mi caso al 100% pero me está ayudando a no sentirme encima culpable y estar bien con lo que he hecho.

Ahora me voy a centrar en mi próxima mudanza, a un lugar bonito y mejor y que no me recordará a tardes de lágrimas. A ver si también pronto acabo este trabajo que me desespera, aunque no se que pasará después, se nos avecina algo muy negro.

Si alguién tiene trabajo para mí, ya sabeis. Si no volaré, ahora que no me ata nada.